Sistemas de regulación y control

Un buen sistema de control de alumbrado proporciona una iluminación de calidad solo cuando es necesario y durante el tiempo que es preciso. Con un sistema de control apropiado pueden obtenerse sustanciales mejoras en la eficiencia energética de la iluminación de un edificio.

Un sistema de control de la iluminación completo combina sistemas de control de tiempo, sistemas de control de la ocupación, sistemas de aprovechamiento de la luz diurna y sistemas de gestión de la iluminación.

Los sistemas de control de tiempo permiten apagar las luces según un horario establecido para evitar que las mismas estén encendidas más tiempo del necesario. Por otro lado, los de control de la ocupación facilitan, mediante detectores de presencia, la conexión y desconexión de la iluminación en función de la existencia o no de usuarios en las estancias controladas.

Con la adopción de estas sencillas medidas de control se puede llegar a obtener ahorros energéticos del orden del 10% del consumo eléctrico en iluminación, con una inversión moderadamente reducida.

Sectorización de la iluminación de espacios

Como no todas las zonas requieren el mismo tratamiento, es importante controlar las luminarias de cada zona mediante circuitos independientes. Por ejemplo, las luminarias que se encuentren próximas a las ventanas deben poder regularse mediante fotocélulas en función de la luz natural de distinta forma que el resto de las luminarias de un determinado espacio.

Cada una de las fotocélulas de nivel de luz natural puede actuar hasta con un máximo de 20 balastos.

Instalación de detectores de presencia en zonas de paso

Los detectores de presencia o movimiento encienden la iluminación cuando detectan movimiento y lo mantienen durante un tiempo programado. Son muy útiles para zonas de paso o permanencia de personas durante poco tiempo.

Detector de presenciaDetector de presencia

Por ejemplo, en un edificio de viviendas se obtiene un elevado ahorro al instalar estos detectores en las escaleras, de forma que la iluminación se vaya encendiendo por zonas en lugar de encenderse todas las plantas a la vez.

Instalación de interruptores astronómicos y crepusculares para el encendido del alumbrado exterior

Un interruptor astronómico con una fotocélula de apoyo para el control del encendido y apagado del sistema de iluminación exterior del edificio es un interruptor dotado de un módulo de control que calcula las horas de salida y puesta del Sol para cada día del año, además, la incorporación de una fotocélula permite que se active y desactive el funcionamiento del alumbrado según las condiciones de luz natural.

Célula fotoeléctrica Interruptor horario astronómico
Célula fotoeléctrica Interruptor horario astronómico

La programación de los relojes se puede realizar tanto en el propio interruptor como mediante un programa informático propio sobre un módulo de memoria extraíble del interruptor (llave de programación) o bien a través de un puerto de conexión a un ordenador. De esta manera es posible realizar una configuración individual de cada interruptor o bien crear una configuración única para todo el sistema, así como exportar la configuración de uno de los interruptores a otros por medio de la llave de programación.

Reguladores de flujo luminoso

Los reguladores de flujo luminoso con estabilización de tensión son equipos centralizados que se instalan en cabecera de los suministros de alumbrado público y vial (junto a los cuadros eléctricos). Cumplen dos funciones:

  • Estabilizan la tensión de alimentación a las lámparas y los equipos auxiliares en el valor nominal de consigna.
  • Regulan el flujo luminoso de todas las lámparas conectadas a cada armario de control, permitiendo reducirlo el 50% durante periodos preseleccionados (haciendo descender la tensión de alimentación de las lámparas hasta 175-195 V).

Las potencias de los equipos fabricados en serie, en general, llegan hasta 90 kVA, pero pueden fabricarse a medida para potencias mayores.

Teniendo en cuenta la tensión mínima que pueden alcanzar, son aconsejables con lámparas de vapor de mercurio o de vapor de sodio a alta presión. No conviene utilizarlos con lámparas de halogenuros metálicos.

Los reguladores de flujo luminoso permiten obtener una reducción del consumo de energía y contaminación luminosa, adecuando el nivel de iluminación al tránsito de personas y vehículos.