Iluminación en pequeño comercio

local comercial

En el pequeño comercio, la energía eléctrica destinada a la iluminación representa entre el 15% y el 70% del total. Por tanto, cualquier medida de ahorro energético relacionado con la iluminación impacta en el gasto energético del establecimiento. Únicamente mediante la instalación de componentes más eficaces, el empleo de sistemas de control y a la integración de la luz natural existe un potencial de ahorro entre el 20% y el 30%.

El sistema de iluminación de un local comercial debe proporcionar un nivel luminoso adecuado para cada zona, creando un ambiente agradable, una buena sensación de confort y un rendimiento cromático adecuado. El nivel de iluminación recomendado en el sector del comercio oscila entre 300-750 luxes, pero con frecuencia por motivos comerciales los niveles de iluminación son superiores en zonas de escaparates y de exposición.

Dado que este sistema supone prácticamente el 50% del gasto energético de gran cantidad de comercios, las mejoras en este tipo de sistemas tienen grandes potenciales de ahorro en la mayoría de estos locales.

Son medidas rápidas y directas, de fácil y barata implementación. Algunas, como la sustitución de bombillas es prácticamente directa e instantánea, y las más complejas no deberían llevar más de un día de implantación en un local no extremadamente grande:

Sustitución de componentes

La sustitución de componentes por otros más eficientes es una de las medidas de ahorro más rentables en iluminación. Encuentra el detalle de los componentes que se pueden sustituir para mejorar la eficiencia.

Sistemas de control y regulación

Otra de las medidas de ahorro que resultan más rentables es la implantación de sistemas de regulación y control.

Los sistemas de regulación y control apagan, encienden y regulan la luz según interruptores, detectores de movimiento y presencia, células fotosensibles o calendarios y horarios preestablecidos. Permiten un mejor aprovechamiento de la energía consumida, reduciendo los costes energéticos y de mantenimiento, además de dotar de flexibilidad al sistema de iluminación. El ahorro energético conseguido al instalar este tipo de sistemas puede ser de hasta un 70 %.

escaparates

Uso de lámparas de descarga

Las lámparas de descarga de alta intensidad consisten en un tubo hecho de cuarzo o de un material cerámico, dentro del cual va contenido un gas a elevada presión y temperatura, en el que se produce la descarga eléctrica.

El consumo energético de estas lámparas es un 70% inferior al de las incandescentes halógenas utilizadas normalmente. Además, presentan una duración más larga y reducen notablemente la emisión térmica, por lo que proporcionan una mayor sensación de confort y reducen las necesidades de aire acondicionado en verano.

El inconveniente de estas lámparas es el valor de la inversión, que resulta más elevado debido a que necesitan de un arrancador y de un balasto regulador de su funcionamiento.

No obstante, esta diferencia de coste se amortiza muy bien con el ahorro energético conseguido con ellas.

Uso de lámparas fluorescentes compactas con balastos electronicos

Las lámparas fluorescentes son, generalmente, las más utilizadas para las zonas donde se necesita una luz de buena calidad y pocos encendidos. Este tipo de lámparas encuentra una buena aplicación en el alumbrado general de un local, donde las exigencias en cuanto a rendimiento de color no son tan elevadas.

La vida media de los tubos fluorescentes es de 7.500 horas y su depreciación del flujo luminoso, para esta vida media, es del 25%. Este tipo, como todas las lámparas de descarga, necesita un elemento auxiliar que regule la intensidad de paso de la corriente, que es la reactancia o balasto.

El balasto convencional que se utiliza en la mayoría de luminarias de tubo fluorescente es de tipo electromagnético, que consiste en un gran número de espiras de hilo de cobre arrolladas sobre un núcleo, y que, por su concepción, tiene elevadas pérdidas térmicas, lo que se traduce en un consumo energético que, en muchos casos, puede alcanzar el 50% de la potencia del tubo utilizado.

La tecnología de los balastos electrónicos de alta frecuencia permite, además, la regulación de la intensidad de la lámpara, lo que a su vez ayuda a adaptar el nivel de iluminación a las necesidades, con la consiguiente optimización del consumo energético. Esta posibilidad resulta de especial interés en sistemas de iluminación con control fotosensible que permiten ajustar el nivel de iluminación en función de la luz natural del local.

Aprovechamiento de la luz diurna

El uso de la luz diurna tiene un impacto considerable en el aspecto del espacio iluminado y puede tener implicaciones considerables a nivel de la eficiencia energética.

Los clientes generalmente prefieren un espacio bien iluminado con luz diurna, siempre que se eviten los problemas de deslumbramientos y de calentamiento.

Hay que tener en cuenta que para una obtención completa de la utilización de la luz natural es importante asegurar que la iluminación eléctrica se apague cuando la luz diurna suministra una iluminación adecuada. Esto se consigue mediante el uso de sistemas de control apropiados y puede requerir un cierto nivel de automatización.

sistemas de control

Gestión y mantenimiento

El paso del tiempo hace que disminuya la eficiencia energética de la iluminación debido a la depreciación del flujo luminoso de las lámparas a lo largo de su vida útil y la suciedad acumulada en las luminarias. Un mantenimiento de la iluminación permite alcanzar ahorros de hasta el 50 %.

En el enlace sobre gestión y mantenimiento se encuentra el detalle de las medidas a realizar para obtener unos ahorros considerables.

Por último, hay que considerar que la plantilla de la empresa debe estar implicada en el ahorro energético. Sin su cooperación, fracasarán la mayoría de estrategias de control. Se ha de explicar que los ahorros energéticos no se obtienen a costa de sus condiciones de iluminación.

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