Iluminación en hogares

Las lámparas más corrientemente empleadas para iluminación de interiores se clasifican en diferentes tipos según su modo de emitir luz. Las lámparas producen la luz de distintas formas:

  • Calentando cuerpos sólidos hasta alcanzar su grado de incandescencia (fundamento de las lámparas incandescentes y halógenas).
  • Provocando una descarga eléctrica en el seno de un gas (lámparas de descarga).
  • Provocando una descarga en un cuerpo sólido (LED).

Tipos de lámparas más utilizadas en hogares

Existen varios tipos de lámparas, pero algunas como las incandescentes y algunos tipos de halógenas ya no se encuentran en el mercado. A continuación te explicamos todos los detalles sobre su funcionamiento.

Incandescentes

Incandescentes Las lámparas incandescentes son las más comunes en los hogares españoles por su bajo coste y su facilidad de uso. El funcionamiento de estas lámparas se basa en hacer pasar una corriente eléctrica por medio de un filamento de wolframio; este filamento alcanza temperaturas muy elevadas en las que se emiten radiaciones que son visibles para el ojo humano. Estas lámparas son las de mayor consumo energético, tienen una vida útil de 1000 horas y una excelente reproducción del color.
 

Halógenas

halogentas Las lámparas halógenas tienen el mismo sistema que las lámparas incandescentes, pasar corriente eléctrica por un filamento, sólo que en su interior contienen un compuesto halógeno, cuya función es evitar que se evapore el wolframio del filamento y se deposite en la ampolla. De esta forma se mejora la vida y la eficiencia de la lámpara, la vida útil aumenta hasta 2000 ó 3000 horas. Estas lámparas proporcionan luz de alta calidad (excelente reproducción cromática, alta intensidad, etc.) por lo que se emplean en zonas que requieran una iluminación especial, para resaltar cuadros, zonas decorativas, etc. Hoy en día existen halógenas dicroicas de bajo consumo, este tipo de lámpara es el halógeno más utilizado, su versión eficiente, proporciona las mismas características de iluminación con mayor vida útil, 5.000 horas, y un 40% menos de consumo.

 

Fluorescentes lineales

tuboLas lámparas fluorescentes tubulares o fluorescentes se componen de un tubo de vidrio que contiene una cantidad pequeña de gas. La luz se consigue por excitación del gas al someterlo a una descarga eléctrica entre dos electrodos. Esta tecnología necesita un equipo auxiliar para funcionar, aunque en el mercado existen fluorescentes con este equipo integrado.

Los fluorescentes se clasifican en función del diámetro: T12 (36 mm de diámetro); T8 (28 mm de diámetro), la más frecuente; T5 (16 mm de diámetro), este fluorescente sólo funcionan con equipos auxiliares electrónicos y es el más eficiente. Estas lámparas consumen un 80% menos que las incandescentes y tiene una vida útil entre 8 y 10 veces mayor.

 

Fluorescentes compactas

compactaLas lámparas de bajo consumo (LBC) son en realidad lámparas fluorescentes compactas (LBC), sobre la tecnología de los tubos fluorescentes se reduce el tamaño y se integra el equipo auxiliar para poder sustituir directamente a las lámparas incandescentes. Su consumo es un 80% menor que las convencionales y duran entre 8 y 10 veces más.

 

El equipo auxiliar puede adquirirse compacto o con sus tres componentes por separado:

Reactancias o balastos: Proporcionan energía a la lámpara fluorescente. Existen dos tipos: los balastos electrónicos y los electromagnéticos. La tecnología electrónica aporta un 25% de ahorro energético frente a la electromagnética, además de un arranque más rápido y fiable y la eliminación del molesto parpadeo.

Arrancador: eleva la tensión inicial en el encendido necesaria para que empiecen a funcionar.

Condensador: se utiliza para la corrección del factor de potencia, que es muy bajo en las lámparas fluorescentes.

LEDs

leds Los LED (Lighting Emitting Diode) son dispositivos semiconductores (diodo) que transforman directamente la corriente eléctrica en luz. Al no poseer filamento tiene una vida útil muy elevada, hasta de 45000 horas, además de consumir hasta un 80% menos que las incandescentes convencionales. Es la tecnología más moderna y ya ofrece lámparas para el sector doméstico, pudiendo sustituir directamente a las incandescentes convencionales.
 

Consejos para la iluminación

Cada habitación de tu casa necesita un tipo de iluminación distinta. Si dispones de las bombillas y lámparas más eficientes en los lugares adecuados, conseguirás un ambiente agradable con el mínimo consumo de luz.

1. Utiliza las lámparas y bombillas más eficientes.

Las lámparas de clase A consumen 3 veces menos que las de clase G, por ello debes fijarte en la clase energética de la lámpara que vayas a comprar.

Ilumina tu hogar con lámparas de bajo consumo y fluorescentes. Cuando necesites una luz de mayor calidad, para iluminar cuadros, fotos o algún rincón que quieras resaltar, utiliza halógenos de bajo consumo o LEDs.

Si sustituyes el 25% de las lámparas incandescentes de tu vivienda que permanecen encendidas durante más horas al día, por lámparas fluorescentes compactas puedes reducir hasta un 50% del consumo eléctrico en iluminación en tu vivienda. Además las lámparas de bajo consumo duran entre 8 y 10 veces más que las incandescentes convencionales.

2. Ilumina según tus necesidades reales.

Ten varios niveles de iluminación, ya sea con reguladores y/o usando distintos interruptores para distintas zonas de la habitación. Así podrás tener el nivel de iluminación que necesites en cada momento y en cada zona.

La utilización de colores claros en las paredes disminuye de forma importante las necesidades del nivel de iluminación, ahorrando, por tanto, en la potencia de iluminación.

Aprovecha la luz del día utilizando en las ventanas y en las cortinas colores claros y tejidos que sean ligeros para permitir la penetración de la luz solar.

3. Controla el encendido y apagado de las luces

No es conveniente encender y apagar los fluorescentes con frecuencia, por lo que mejor colócalos en estancias dónde el tiempo de uso es más largo, como las cocinas. Y recuerda, si sólo vas a abandonar la habitación unos minutos, es mejor no apagar los fluorescentes, ya que su consumo en el arranque es elevado. Ahorrarás y alargarás la vida de tus lámparas.

En locales de poco uso: despensas, sótanos, bodegas, etc. es conveniente colocar detectores de presencia para que el encendido sea automático, ahorrando así energía.

4. Utiliza luces exteriores equipadas con fotocélulas o temporizadores, para que se apaguen solas durante el día.

5. Si mantienes las lámparas limpias ahorrarás más

La limpieza y buen estado de las lámparas y luminarias de la vivienda pueden dar lugar a un ahorro de hasta un 20% en el consumo de electricidad en iluminación. Una bombilla sucia o en mal estado puede llegar a perder hasta un 50% de luminosidad. También debes limpiar las pantallas de las luminarias y todos los elementos que ayuden a reflejar y expandir la luz.

Desde el 1 de septiembre de 2009 se ha ido aplicando la Directiva europea que prohíbe fabricar e importar determinados tipos de lámparas. Más información en el enlace a la Directiva de Ecodesign 2009/125/CE del Parlamento Europeo.

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