Climatización en pequeño comercio

El consumo de energía por necesidades de calefacción y aire acondicionado depende de diversos factores como la eficiencia energética del sistema de acondicionamiento térmico instalado, el clima, la ubicación geográfica del establecimiento o el estado del sistema de aislamiento del local. El ajuste de variables como temperatura, humedad o velocidad del aire es clave y a la vez complicado, ya que a veces resulta difícil conciliar las necesidades de los empleados y de los clientes. En general, en instalaciones pequeñas resulta aconsejable instalar equipos autónomos de climatización.

Las características de acondicionamiento térmico están basadas en el confort de los usuarios de las instalaciones del local y se define como la sensación agradable y equilibrada entre humedad, temperatura, velocidad y calidad del aire, y está en función de la ocupación y de la actividad que se vaya a desarrollar en cada uno de los locales a climatizar.

Los sistemas de calefacción y climatización representan también un apartado importante dentro del consumo energético de un local comercial. Este hecho, junto con la evolución de los costes energéticos, ha causado que en los edificios de nueva construcción se consideren los aspectos de diseño desde la óptica energética y que este enfoque, desde el punto de vista del ahorro energético, sea compatible con otros factores del diseño como pueden ser los estéticos o el confort.

Mejora del aislamiento

chalet cuadrad

La primera solución para un buen rendimiento térmico consiste en tomar las medidas necesarias para reducir las pérdidas de calor en invierno y las ganancias de calor en verano. De este modo, se disminuye la demanda de energía necesaria para el acondicionamiento térmico del local. Estas pérdidas de calor dependen, en primer lugar, de las características constructivas del edificio.

El aislamiento exterior del edificio es fundamental a la hora de obtener un buen comportamiento energético del edificio, por lo que es importante partir de un buen diseño que incluya el aislamiento de las paredes, las ventanas, el suelo y el tejado, de forma que se minimicen las pérdidas a través de los cerramientos del local.

La existencia de un falso techo aislante puede conseguir hasta un 15% de ahorro energético.

Si existe un sótano debajo del local, no olvide aislar el suelo. Podría significar hasta un 8% de pérdida de energía.

Las puertas y ventanas son otros elementos importantes a considerar con vistas al ahorro energético y tienen la ventaja de ser elementos de fácil sustitución, comparadas con los cerramientos. Hay que revisar el estado de ventanas, puertas y cristales.

El acceso al establecimiento ocasiona importantes fugas de calor/frío. Los sistemas de cierre automático reducen la pérdida de calor. La existencia de un pequeño vestíbulo de entrada (doble puerta) minimiza la entrada del aire exterior, reduciendo las necesidades de calefacción y refrigeración. La instalación de cortinas de aire en las puertas mitiga, también, la pérdida de energía.

El correcto aislamiento de ventanas y cristales de 2 o más capas permite una reducción de consumo energético y aumenta el aislamiento termico y auditivo. Los cristales con recubrimiento de baja emisividad mejoran el aislamiento del establecimiento reduciendo las pérdidas de calor un 11%. Existen cristales y láminas de baja emisividad transparentes.

Si la orientación es sur, las más adecuadas son las protecciones solares fijas o semifijas. Para una orientación oeste o noreste se recomienda el uso de protecciones solares con lamas horizontales o verticales móviles. Para una orientación este u oeste se aconsejan protecciones móviles, siendo agradable, tanto al amanecer como al atardecer, la entrada de luz solar en épocas frías o templadas.

Bombas de calor

La bomba de calor es un sistema reversible que puede suministrar calor o frío a partir de una fuente externa cuya temperatura es inferior o superior a la del local a calentar o refrigerar, utilizando para ello una cantidad de trabajo comparativamente pequeña.

La aplicación de las bombas de calor al sector comercial es muy habitual. El rendimiento de las bombas de calor (COP) es del orden de entre 2,5 y 4. Rendimiento que está muy por encima del de una caldera de combustible, por lo que, aunque la electricidad tiene un precio más elevado, estos equipos representan en muchos casos una alternativa más competitiva que el uso de calderas para la producción del calor, dependiendo del coste del combustible utilizado.

eurotiendaFuente: Daikin

Control y regulación

Otra mejora importante a la hora de reducir la demanda energética de calefacción y aire acondicionado consiste en la implantación de un buen sistema de control y regulación de la instalación que permita controlar el modo de operación en función de la demanda de cada momento.

Para ello es importante vigilar los niveles de regulación de temperatura. El IDAE estima que se puede producir un ahorro del 7% por cada grado que baje la calefacción.

En verano el IDAE estima que se puede llegar al 8% de ahorro por cada grado centígrado que se suba el aire acondicionado en verano. Si el termostato tiene una temperatura de 21 ºC frente a los 25 ºC recomendados, existiría una posibilidad de ahorro del 40% en verano.

Renovación de calderas

Aunque su implantación en el sector comercial es escasa, las calderas de agua caliente son también un sistema muy utilizado para las instalaciones de calefacción.

El primer paso para obtener un buen rendimiento es un correcto dimensionamiento de las calderas, adecuando su potencia a la demanda y evitando sobredimensionamientos innecesarios.

También es conveniente disponer de un sistema de control de la instalación para evitar excesivas pérdidas de calor cuando la caldera está en posición de espera, así como llevar a cabo la revisión periódica de las calderas, de forma que se mantengan funcionando en sus niveles óptimos de rendimiento.

Cuando se haga la revisión periódica de las calderas, es recomendable realizar un análisis de la combustión, para ver si está funcionando en condiciones óptimas de rendimiento.

También es importante la conservación y reparación de los aislamientos de las calderas, de los depósitos acumuladores y en los conductos de transporte del agua caliente (en caso de que existan).

En el siguiente enlace sobre la renovación de calderas encontrará un mayor detalle sobre esta medida de ahorro.

Recuperación de calor del aire de ventilación

Consiste en la instalación de recuperadores de calor del aire de ventilación. En el recuperador se produce un intercambio de calor entre el aire extraído del edificio y el aire exterior que se introduce para la renovación del aire interior.

De esta manera, se consigue disminuir el consumo de calefacción durante los meses de invierno, ya que el aire exterior de renovación se precalienta en el recuperador, y en verano se reduce el consumo eléctrico asociado al aire acondicionado.

Recuperador

Esta medida de ahorro está contemplada en el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios y se exige cuando el caudal de un subsistema de climatización sea mayor de 3 metros cúbicos por segundo y su régimen de funcionamiento supere las 1.000 h/año. En estos casos, el rendimiento del sistema de recuperación ha de tener una eficiencia mínima del 45%.

Aprovechamiento de calor de los equipos de frío

En el sector de alimentación, los aparatos eléctricos más usuales son: vitrinas murales refrigeradas, vitrinas expositoras refrigeradas, congeladores horizontales, congeladores verticales, neveras, cámaras frigoríficas, arcones, arcones bodega, etc. Esta medida trata de aprovechar el calor extraídos de los condensadores de los equipos de frío, mediante cambiadores de calor, para la calefacción del local.

Este aprovechamiento puede suponer, por un lado, un ahorro importante para la generación de calor y, por otro, un ahorro por un menor consumo eléctrico del compresor al trabajar con un rendimiento mayor.

sector de la alimentaciónFuente: Daikin

Mantenimiento adecuado

Es conveniente realizar un adecuado mantenimiento de los sistemas de calefacción y de aire acondicionado, revisando regularmente todos los componentes de la instalación, comprobando los niveles de líquido refrigerante, el sistema de aislamiento, los filtros de aire y el rendimiento y el correcto funcionamiento de las calderas, con el fin de que no aumente el consumo de energía y minimizar así las fugas de gases que destruyen la capa de ozono.

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